HEMIPLEJIA Y ORTESIS

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Dentro de la rehabilitación del paciente hemipléjico, uno de los grandes retos que enfrentamos es reeducar su marcha. Generalmente nos encontramos con un patrón de marcha disfuncional: mala alineación y alteración en su tono muscular, ya sea disminuido o aumentado.

Por otro lado la aspiración del paciente y familiares es recuperar una marcha normal, la cual además es uno de los calificadores de su recuperación, el volver a ser independiente en sus traslados, el poderse mover de manera independiente, el poder caminar.

En los últimos 60 años se han propuesto una diversidad de soportes externos (ortesis tobillo pie – OTP), para lograr este fin. Gente como el Dr. Karl y Berta Bobath,(1) el Dr. William Duncan (2) entre otros, han realizado una serie de propuestas para corregir la marcha del paciente hemipléjico. Entre ellos el estimular puntos de presión en la planta del pie ya sea para inhibir o activar el tono. Surgiendo distintas propuestas como: DAFO (dynamic ankle foot orthosis), TRAFO, SISTEMA OREGON, MÉTODO CASCADE. Cada uno mostrando variaciones en el diseño, en sus líneas de corte, material empleado, etc. Finalmente cada uno teniendo su éxito en alguna fase de la marcha, aunque nunca logrando ofrecer un control total en el ciclo completo de la marcha.

Al hacer un análisis retrospectivo de los distintos diseños, y estudiando las conclusiones del Dr. Bobath y Dr. Duncan. se puede encontrar un elemento común en todos los diseños y conceptos presentados para corregir la marcha y tener un cierto control sobre el tono muscular del paciente hemipléjico. Este concepto puede parecer muy sencillo a simple vista, pero no siempre alcanzado en el diseño de una OTP, sobre todo aquí en México.

Para lograr controlar la marcha y el tono muscular, es necesario obtener y mantener la alineación de todos los segmentos articulares del tobillo y pie. Esta alineación debe mantener al tobillo y pie en una posición anatómica neutra en todos sus planos. Al mismo tiempo que se controla la posición del tobillo y pie se le debe permitir libertad de movimiento a nivel anatómico en la articulación de tobillo (5 grados de dorsiflexión) y metatarso falángica (20 grados de extensión).

Para obtener resultados favorables es indispensable poner atención en los siguientes puntos:

1) Obtener la alineación optima desde la toma de molde por lo menos en dos planos. En ocasiones no es tan sencillo lograr esta alineación requiriendo fisioterapiadescarga (1) o algún manejo médico para disminuir el tono muscular aumentado (Antiespástico o botox).

2) Determinar el grosor de la OTP, dependiendo de cuanto control se requiere sobre el pie y la masa corporal del paciente.

3) Por ultimo definir línea de corte de acuerdo a la flexibilidad que se desea obtener a nivel de la articulación de tobillo y metatarso falángica. Al nivel del tobillo puede ser premaleolar, maleolar o retromaleolar. ( Rígido – flexible) Al nivel metatarsofalángica puede ser al nivel de las cabezas metatarsianas o plantilla completa. Esto determinado por las características individuales de cada paciente y por las metas determinadas en el plan general de tratamiento.

 

Lic. T.F. Ortesista Daniel E. Harris

Bibliografía.

Bobath, B., Adult Hemiplegia: Evaluation and Treatment, 1978.

Duncan, W., “Tonic Reflexes of the Foot,” Journal of Bone and Joint Surgery, July 1960, pp. 15-23.

www.oandp.org/jpo/library/1990_01_033.asp

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